Post etiquetado ‘microquito’

2 diciembre, 2011

cuando cae el presidente*

las araucarias del centro chismean escandalosamente como viejas de barrio mientras carondelet muere en las ruinas de yawirkakancha.
las piedras aborígenes de casas y edificios gruñen hondo rasgando calles y almas.
el wawa pichincha grita sangre hirviendo mientras la virgen del panecillo es devorada por la serpiente pisoteada.
la respiración de la ciudad es lacrimógena, y del cielo llueven piedras sobre todo policía.
yo mastico panela mientras corro junto a la gente magnicida que alza su voz hacia la plaza de la independencia la cual retiene su nombre.
la pena es que sólo ocurre un día.

* cuento enviado al microquito2…. este es de las pocas cosas que he escrito y me gustan, y ahora me arrepiento haberlo enviado a ese puerco concurso (lo que uno hace por plata).

pd: dedicado a los que lograrán hacer que aquel día carezca de duración.

17 noviembre, 2011

cemento de contacto (micro cuento)*

¡chuccha, dame el billete!, le digo. está asustadito, mira a todos lados en busca de un chapa, tremenda oscuridad que sabe haber en estos rincones de la mariscal. lo veo apenas, sin parpadear. tenemos las mismas sincronías, los mismos dejes nerviosos, es mi perverso reflejo; mi más perverso reflejo.

y aunque somos tan iguales lo que nos diferencia es justamente esa perversión del reflejo; no es la perversión de él, sino la que me puso en estos zapatos, y a él en los de él. la diferencia está en mi ropa y en su color, en esa temblorosa billetera que empieza a vomitar verde, en nuestros estómagos: el de él lleno de comida, el mío lleno de goma.

* cuento enviado al microquito2. faltan postear un par más ahí, los verán pronto. así como uno que otro wallpaper que me he olvidado de colgar ya desde hace mucho.

17 agosto, 2011

más microquito

como está de moda lo micro… entonces aquí va mi micro-crítica al microquito:

quito es una realidad densa, algo compleja (hasta cierto punto), llena de contradicciones y luchas cotidianas; y aquellas contradicciones, aquellos putos dolores, penas hediondas y pequeñas glorias que son usualmente tapadxs por la pequeño-burguesía arribista que gobierna esta ciudad (y que organiza el microquito) deberían ser las que se encarnen en los relatos, en la narrativa y literatura de una ciudad cansada, siempre cansada de que desde hace más de 500 años hayan tapado su boca y ano con el lema: “la carita de dios”… si más bien es la carita de la buena (inserte grosería no-falonarcisista aquí).

ahora, un cuentito de su servidor (inserte foto de un violento enfrentamiento chapas-estudiantes aquí):

Las bullas
Entre humo y lágrimas, fuego y piedras, embestimos al trucutú; la libertad está al final de la calle.

7 agosto, 2011

«micro»cuento enviado al “microquito 2″

este cuento va con respecto de la premiación del primer microquito, de la premiación del segundo microquito y mi breve participación en este último… más con miras de haber ganado la platica que tanto necesito antes que ser reconocido en concurso tan “apolítico” (y digo esto porque todos sabemos que los organizadores no pueden ser más verde-limón) y, en todo caso decepcionante… muy decepcionante.

colirio y luz tenue para el microquitomis razones sobre esta postura y críticas hacia el “microquito” las expondré en las futuras entradas del blog. por el momento les dejo el pequeño cuento que les mandé a estos manes cual forma de crítica. Los que sepan cómo y dónde fue la primera premiación de los microquito han de cachar mejorrr…

Lo políticamente correcto
(Pablo Palacio es una momia)

Fue entonces que salieron de La Ronda y se tropezaron con la 24. Una sombra de lodo suburbano e infinitas bocas se levantó de una esquina y desgarró sus timpanos. Ellos, tapándose la naríz y con sus ojos cerrados como de costumbre, sacaron su librito gratis y lo extendieron. La sombra les dijo que no come cuentos.

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